Un experto de medios afiliado al grupo de comunicación estatal chino, CICG, ha sugerido que Beijing debe emplear inteligencia artificial para influir en la percepción internacional sobre el Tíbet. Zachary Lundquist, conocido en China como Huang Hao, argumentó que China necesita adaptarse a los algoritmos occidentales en lugar de oponerse a ellos para ganar influencia en el debate global. Sus declaraciones se realizaron en Lhasa, la capital de la Región Autónoma del Tíbet. Lundquist considera que esta estrategia es crucial para contrarrestar la cobertura mediática internacional, frecuentemente crítica, sobre la región. La región del Tíbet es un tema sensible que atrae la atención internacional debido a cuestiones políticas y culturales. La propuesta de Lundquist implica un cambio en el enfoque de comunicación de China, pasando de la confrontación a la adaptación tecnológica. Se busca así moldear la narrativa global sobre el Tíbet a través de la manipulación algorítmica.