Un emisario chino instó a Japón a abordar con sinceridad las cuestiones históricas pendientes, especialmente en relación con las llamadas "mujeres de consuelo". El funcionario calificó la movilización forzada de estas mujeres como un crimen grave contra la humanidad perpetrado por el militarismo japonés. La declaración subraya la necesidad de que Japón reconozca su responsabilidad histórica y ofrezca reparaciones adecuadas. China ha expresado repetidamente su preocupación por la interpretación selectiva de la historia por parte de Japón y la falta de una disculpa formal y contundente. El emisario enfatizó que abordar estas cuestiones es crucial para construir relaciones bilaterales saludables y de confianza. La postura china busca evitar la repetición de errores del pasado y promover la paz y la estabilidad regional. Este llamado se produce en un contexto de tensiones existentes entre ambos países.
