Un niño de seis años causó daños a una famosa pintura del artista René Magritte al arrojarle una piña de pino. El incidente ocurrió en una exposición donde la obra, valorada en millones de euros, estaba exhibida. Los daños requieren una restauración exhaustiva para reparar la pintura. Las autoridades del museo no han revelado detalles específicos sobre la obra afectada ni el costo estimado de la restauración. El suceso ha generado debate sobre las medidas de seguridad en museos y la protección de obras de arte de gran valor. No se han presentado cargos contra la familia del niño, y el incidente se considera un desafortunado accidente. Se espera que la restauración tome varios meses antes de que la pintura pueda volver a exhibirse.