Casemiro, mediocampista clave en el Real Madrid bajo la dirección de Carlo Ancelotti, gozaba de estatus indiscutible en la selección brasileña. Su desempeño era considerado fundamental para el esquema del equipo nacional. Sin embargo, el irregular comienzo de Brasil en la Copa del Mundo generó fuertes críticas hacia el jugador. Anteriormente protegido, Casemiro se convirtió en blanco de las críticas de la afición y la prensa en su país. Su rol y rendimiento están ahora bajo escrutinio a pesar de su trayectoria previa como figura consolidada. La presión sobre el mediocampista aumenta a medida que Brasil busca mejorar su desempeño en el torneo. Este cambio de percepción subraya la intensidad de las expectativas depositadas en la selección brasileña y sus jugadores estrella.