En Camerún, aproximadamente 500 personas permanecen detenidas en diversas ciudades del sur del país, ocho meses después de ser arrestadas durante protestas posteriores a las elecciones presidenciales de octubre de 2025. Estos detenidos, acusados de participar en manifestaciones de protesta, aún no han sido llevados a juicio. Su abogado, Fabien Kengne, denuncia que se encuentran en una situación de abandono y falta de atención legal. La prolongada espera por un juicio genera preocupación sobre el debido proceso y los derechos de los detenidos. Kengne afirma que la situación es insostenible y exige una pronta resolución judicial. Las detenciones se produjeron en el contexto de tensiones políticas tras los comicios. La falta de avances en los procesos legales ha suscitado críticas por parte de defensores de los derechos humanos.