Zak Butters, uno de los jugadores más codiciados de la AFL, ha señalado que la liga aún no está preparada para adoptar la honestidad de la NRL respecto al movimiento de jugadores. El futbolista se encuentra actualmente evaluando diversas ofertas que podrían convertirlo en el deportista mejor pagado de su disciplina. Butters sugiere que existe una falta de claridad en los procesos de negociación actuales dentro de la competición. Esta situación pone de relieve la tensión entre las aspiraciones económicas de los jugadores y la gestión administrativa de la liga. El interés masivo por su perfil subraya su valor estratégico en el mercado actual. El jugador aboga por un sistema más abierto y transparente en los traspasos. De concretarse, su nuevo contrato marcaría un hito financiero en la historia de la AFL.