Un empresario de mantenimiento de parques afirma haber pagado más de 600 millones de forintos a un político a nombre del alcalde de Budapest, Gergely Karácsony. Según el testimonio, el político prometió influir en la administración de la capital a cambio del dinero. Sin embargo, el empresario alega que el político no cumplió con los acuerdos y, de hecho, fue excluido de los contratos de mantenimiento de parques en la ciudad. El testimonio se enmarca dentro de una investigación por corrupción en el distrito de Óbuda. La acusación implica que el político, conocido por su estilo de vida lujoso, habría recibido los fondos sin ofrecer ninguna contraprestación real. Las autoridades investigan las contradicciones en el testimonio y la posible implicación de otras partes. El alcalde Karácsony niega haber encargado o autorizado tales gestiones.