Bucarest y la zona metropolitana de Ilfov enfrentan su primera alerta roja por ola de calor en 2026, con temperaturas superiores a 40 grados Celsius. El intenso calor ha provocado un aumento significativo en la producción de energía eléctrica a partir de fuentes fotovoltaicas. Esta producción superó, por primera vez, la capacidad de la central hidroeléctrica de Vidraru, un hito nacional. Los datos preliminares indican que la energía solar generada durante este período estableció un nuevo récord a nivel nacional. El fenómeno demuestra el creciente potencial de las energías renovables en la región. La ola de calor no solo impacta la salud de los habitantes, sino que también resalta la importancia de diversificar las fuentes de energía. Se espera que la producción de energía solar continúe siendo un factor clave en el suministro eléctrico durante los próximos días.
