La empresa ferial de Brně, propiedad del ayuntamiento, ha sido sancionada con 200.000 coronas checas por la Oficina para la Protección de la Competencia (ÚOHS). La sanción se debe a la adjudicación directa de un contrato por valor de más de 20 millones de coronas a una empresa sin haber realizado una licitación pública, como exige la ley para los entes públicos. A pesar de ser propiedad municipal, la empresa ferial actuó como si fuera una entidad privada en este proceso de contratación. La decisión de la ÚOHS fue confirmada por los tribunales en primavera. Este fallo subraya la importancia de la transparencia y la competencia en la contratación pública. La empresa deberá ahora cumplir con la multa impuesta y revisar sus procedimientos de contratación. El caso ha generado debate sobre la gestión de los activos municipales.