Los pronósticos del gobierno británico indican que la economía del Reino Unido será un 4% más pequeña en 15 años como consecuencia del Brexit, en comparación con una posible permanencia en la Unión Europea. Esta estimación, realizada por los responsables de la elaboración del presupuesto estatal, revela un impacto económico significativo y a largo plazo. El informe sugiere que las exportaciones británicas aún se están adaptando a las nuevas condiciones fuera del mercado único europeo, diez años después de la salida. La cifra del 4% representa una reducción considerable en el potencial de crecimiento económico del país. Analistas señalan que las barreras comerciales y la incertidumbre regulatoria continúan afectando negativamente al comercio exterior británico. La evaluación oficial confirma las preocupaciones sobre las consecuencias económicas del Brexit, que han sido objeto de debate desde el referéndum de 2016. El ajuste a la vida fuera de la UE se presenta como un proceso prolongado y costoso para la economía británica.