En la ciudad de Pekín, un hombre ha sido visto durmiendo profundamente en uno de los sofás de la tienda Ikea. Este fenómeno coincide con la llegada de los primeros días de calor intenso del verano en el norte de China. La agradable temperatura generada por el sistema de aire acondicionado del establecimiento atrae a los visitantes. El hombre no es el único en aprovechar estas instalaciones para descansar. Diversos clientes han sido sorprendidos tomando siestas tanto en los sofás como en las camas expuestas. El almacén de muebles se ha convertido así en un refugio climático para los transeúntes. La situación refleja la búsqueda de alivio frente a las altas temperaturas exteriores.