Bryony Mills-Evans, una cosmetóloga, dio a luz inesperadamente a una niña mientras trabajaba en su salón de belleza en espera de una clienta. La mujer, de nacionalidad checa, declaró no tener conocimiento de su embarazo, describiendo el parto como el mayor shock de su vida. Ante la sorpresa, Mills-Evans se vio obligada a cortar el cordón umbilical con unas tijeras para cejas. Tanto la madre como la bebé se encuentran en buen estado de salud. El insólito nacimiento ha sorprendido a la comunidad local. La mujer no presentaba síntomas que indicaran un embarazo previo. Este caso destaca la importancia de la atención médica prenatal.
