El jefe de Gabinete, Nicolás Posse, y su par, Adorni, se acogieron al régimen simplificado de Ganancias previsto en la ley de inocencia fiscal. Este esquema permite a los funcionarios públicos declarar sus ingresos de manera más sencilla, evitando la obligación de detallar información sobre sus consumos y patrimonio ante la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP). La adhesión al régimen implica un “tapón fiscal” que limita el monto máximo a deducir, lo que podría resultar en un mayor pago de impuestos para algunos contribuyentes. La ley, aprobada recientemente, busca simplificar el sistema impositivo, pero ha generado debate sobre la transparencia y el control de la información financiera de los funcionarios públicos. La Agencia de Regulación y Control de Actividades (ARCA) no exige información adicional sobre el patrimonio de los adherentes. Esta medida busca agilizar la declaración jurada y reducir la carga administrativa para los contribuyentes.