La sociedad contemporánea enfrenta una creciente irritación causada por comportamientos disruptivos en espacios públicos y digitales. El fenómeno incluye desde el envío constante de notas de voz hasta el consumo audible de contenido en línea, como videos de creadores populares. Se destaca específicamente la reproducción de videos sin auriculares, ejemplificado con el caso del youtuber Squeezie, como una fuente de molestia. El artículo señala también la persistencia de referencias culturales del pasado, como la saga de Harry Potter, como otro rasgo de la época. A pesar de esta situación, se menciona la existencia de una incipiente resistencia ante estas tendencias. El texto forma parte de una serie de reflexiones sobre los aspectos más irritantes de la vida moderna. Se busca analizar y visibilizar estas pequeñas molestias que, en conjunto, definen el espíritu de la época.
